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miércoles, 31 de agosto de 2011

VENECIA, BAJO LA ALFOMBRA ROJA



Una vez más, la alfombra roja engalana la ciudad de los canales, la eterna Venecia. Acuciada por la presión cada vez mayor de festivales como el de Toronto o el de Roma que buscan el lugar del viejo festival, su director ha decidido contraatacar y presentar una de esas ediciones que, a priori, puede convertirse en una de las mejores de los últimos años. Grandes estrellas, nombres reconocibles incluso para el recién iniciado en esto del mundo del cine y películas con acento de autor, ese es el armamento que Venecia ha sacado a relucir este año.




Y para muestra, el botón de la película que ha inaugura esta nueva edición: “The ides of March” la nueva película que dirige y protagoniza un enamorado de Venecia, de su festival y de Italia que no es otro que George Clooney. El actor y director tras su pequeño homenaje a la comedia clásica en “Ella es el partido”, vuelve al cine sociopolítico que lo encumbró como gran director gracias a “Buenas noches y buena suerte”.



Ver también la última de Polanski, “Un dios salvaje” es ver juntos en acción a Jodie Foster, John C. Reilly, Christoph Waltz y Kate Winslet, drama teatral de dos familias vecinas que descubren todas sus miserias a medida que avanza el film y que promete un duelo actoral de altura. También nos encontraremos con David Cronenberg y su pasión por el mundo de la psicología. Tanta es esta pasión que en “Un método peligroso” se atreve con los mismísimos cimientos del psicoanálisis con una historia en la que sus protagonistas son Sigmund Freud y Carl Jung, interpretados por Viggo Mortensen y Michael Fassbender respectivamente. Una vez dijo que se retiraba del mundo del cine pero Steven Soderbergh parece que aún tiene historias que contar antes de su hipotética retirada. Su película es “Contagion” y está protagonizada por Matt Damon y Gwyneth Paltrow.




 “El topo” puede ser una de esas películas a seguir, sobre todo ahora que nos acercamos al final de año y se comenzará a hablar de películas candidatas a los Oscars. Basada en una obra de John le Carré, la cinta está protagonizada por Gary Oldman y acompañado por el oscarizado Colin Firth y Tom Hardy. Pero lo mejor es el nombre de su director: Tomas Alfredson que nos dejó boquiabiertos con aquella perla titulada “Déjame entrar”. Y si todavía no tuviéramos bastante, llega a Venecia un tipo llamada William Friedkin que con “Killer Joe” quiere volver a demostrar que todavía posee todo aquel poderío de los años 70 cuando conmocionó al mundo con dos obras del calibre de “El exorcista” y “French Conection”. Y por último señalar que también se presenta “Shame” el nuevo film del director Steve McQueen, quién golpeó como un mazo con “Hunger”, al igual que Todd Solondz que presenta “The dark horse”.



Y entre tanto nombre una novedad como “Eva”, por lo menos en nuestro cine ya que es una película ambientada en la ciencia ficción, algo poco visto por nuestros lares y que representa el debut de otro joven valor que seguramente terminará buscándose el pan en el extranjero. El director es Kike Maíllo y es nuestra única opción en la sección oficial. Y no, no nos olvidamos. Se dice, se cuenta que en su última película, la Belluci lucirá en todo su esplendor. Y terminar señalando que el festival de Venecia rinde homenaje a uno de los grandes clásicos como fue Nicholas Ray…¿todavía queréis perderos esta potente edición? En diez días sabremos de sus resultados.


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domingo, 28 de agosto de 2011

LOS VIERNES, ESTRENO: A PUNTO DE VOLVER AL COLE.


Cuando una franquicia del género del terror llega a su quinta parte, muchos se atreven a calificar la película solamente para fans de la saga. Creemos que es una afirmación equivocada ya que son muchos los nuevos espectadores que se pueden agarrar a esta quinta parte y posteriormente ir revisionando las películas anteriores mediante otros soportes videográficos. Es este el posible caso de la saga "Destino final". Sus cinco películas se edifican sobre el mismo esquema pero no mantienen una continuidad: cada película es independiente de sí misma y tiene su principio y su final, al contrario de "Saw", otra de esas sagas con las que "Destino final" comparte ciertas similitudes y que (aquella sí) intenta mantener un halo de continuidad entre sus personajes a través de subtramas.
Así que "Destino final 5" da más de lo mismo. En este caso un grupo de jóvenes se salvan por poco del accidente que termina por destruir un puente colgante, premonición mediante. A partir de ahí, el espectador debe esperar como la misma muerte vuelve a por cada uno de ellos e intenta matarlos de maneras cada vez más "ingeniosas".


 
Hay mucho de "muñecas rusas" en la película "El perfecto anfitrión" uno de los estrenos mejor valorados por nuestra crítica. John Taylor acaba de atracar un banco. Herido, y con la policía pisándole los talones, busca un lugar donde esconderse.
Warwick Wilson, está preparando la cena que va a ofrecer a sus invitados. De repente suena el interfono de su elegante casa de Los Ángeles. El hombre que llama se identifica como un tal John; un amigo de un amigo que necesita un favor.
Warwick, que presume de ser un gran anfitrión, decide correr el riesgo de abrir a John. A medida que transcurre la noche ninguno de los dos puede ocultar su verdadera naturaleza. 
Con más de una sorpresa, "El perfecto anfitrión" bebe de las fuentes de Polanski ("El quimérico inquilino") y también de un clásico tan clásico como "La huella". No perderse el papel que hace el actor David Hyde Pierce (el repelente hermano de "Frazier" en la serie de mismo título).




Del frío norte europeo nos llegan dos propuestas muy diferentes. La primera es "Superbrother" y es una película familiar a la que debería darse una oportunidad. Porque la historia de un chaval que tiene como hermano mayor a un autista y que por causas "superheroicas" (un meteorito que contiene un extraño juguete espacial) convierte a su hermano en una especie de superhéroe no es una película familiar al uso.
Señalamos que es una película danesa y ante ella descubriremos que lejos de la parafernalia americana, existen propuestas de cine familiar llenas de magia e inteligencia sin que eso sea obstáculo para que los personajes y su historia dejen un profundo recuerdo en nuestro corazoncito.


Muy diferente es la película sueca "Dinero fácil", película del género negro basada en un libro del género negro sueco: Los bajos fondos de Estocolmo son un sumidero al que han ido a parar todos los desechos de la sociedad sueca. Todos quieren defender su territorio y lucrarse a cualquier precio. La enigmática desaparición de una mujer, será el nexo de unión de tres criminales con un objetivo común: vengarse del gran capo Radovan.


Y terminamos nuestro repaso con nuestro cine: "Lo contrario al amor" es un nuevo episodio dentro de la moda de la comedia española que busca llamar la atención con situaciones ingeniosas, diálogos chispeantes y rostros televisivos de esos que llaman a ir al cine para ver a tus ídolos favoritos. Afortunadamente, "Lo contrario al amor" consigue no ser insulsa aunque tampoco todo lo irreverente que debería ser.Merce y Raúl, después de varios fracasos amorosos se conocen y enamoran e inevitablemente se ven de nuevo abocados a repetir de nuevo la historia tantas veces vivida, tras la primera fase romántica se da paso al miedo, al control, la dependencia, el intento de cambiar al otro y adaptarlo a mí…, algo enfermizo, algo que nada tiene que ver con el amor, es justo lo contrario al amor. Protagonizan Hugo Silva y Adriana Ugarte.

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martes, 23 de agosto de 2011

¿UNA NUEVA BLADE RUNNER?


Han sido varios días los que han necesitado mis muy sufridas neuronas para poder digerir semejante noticia: Ridley Scott ha declarado que volverá al universo Blade Runner, treinta años después de la mítica película que el mismo dirigió. Y nos preguntamos: ¿es necesario?.
No queremos dejar la impresión que somos reacios a las secuelas o continuaciones...por defender ahí están las segundas partes de "El padrino", "Star wars" o del Batman de Nolan... continuaciones, sí, pero sus valores cinematográficos están muy por encima del efecto dólar, ofreciendo una lección de cine que las hace inolvidables... y volvemos a repetir: ¿es realmente necesario?.

Se puede defender que el elegido para dirigir esta nueva película, que dicen que no será un remake pero tampoco dicen si será una precuela (tal vez podamos compartir con Roy esas cosas que no creeríamos y que sólo él había podido ver) o una secuela (al amigo Harrison Ford con pistola y bastón como si de un Gaff con mezcolanza de lenguas se tratase), sea el mismísimo Scott pero, ¿es necesario? ¿Y tanto lo necesita el señor Ridley?
Piensen que ni siquiera hay un guión al que Ridley Scott pueda dar el visto bueno (amén que este director a lo largo del tiempo se ha mostrado tan prolífico como irregular).
Sí, podemos defender secuelas, precuelas, remakes, reborns y adaptaciones pero tenemos dos razones por las que en este caso no lo vamos a hacer:

1.- Por el tufillo a juego recaudatorio que tiene esta nueva empresa.
2.- Porque, por lo menos, aquellos que somos amantes del cine, del buen cine, consideramos que existen en la historia del séptimo arte, algunas películas que tienen que quedarse tal y como están y que nadie debería osar volver a ellas de ningún modo.

¿O puede usted imaginarse una precuela de "Casablanca" en la que podamos ver el pasado de Rick como miembro de las Brigadas Internacionales en la guerra civil española (siempre contando con la versión no censurada de la película) o a Rick e Ilsa paseando su amor por París y descubriendo si ese ruido ensorcedecor son cañonazos o latidos de su corazón?
¿Es necesario? Pues eso.

P.D.: En su estreno, Blade Runner no fue ni bien considerada en taquilla y mucho menos por gran parte de la crítica. Afortunadamente el tiempo (y la gente)  fue encumbrando poco a poco a "Blade Runner" como el gran clásico que es y seguirá siendo.

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domingo, 21 de agosto de 2011

GREEN LANTERN VERSUS CAPITÁN AMÉRICA


En mis muchos años de pasión por los cómics he llegado,  entre otras muchas, a una conclusión: no hay malos personajes, sólo hay que saber darles juego, algo que se demostró con Frank Miller cuando la Marvel decidió darle en propiedad un personaje con el que no sabían que hacer, al que consideraban agotado y que languidecía entre tantos exitosos superhéroes Marvel. Su nombre era Daredevil y el resto (saga de Elektra y el “Born Again” sin ahondar más) es historia.


Baste este ejemplo (aunque recomendamos también “All star Superman” de Grant Morrison para ver como en las manos adecuadas aún pueden contarse increíbles historias de un personaje con más de 70 años) para entender que tras un personaje siempre debe haber un buen guión. La primera aparición cinematográfica de “Green Lantern” nos llega de la mano de Martin Campbell que tiempo atrás nos alucinó con el reborn de  James Bond protagonizado por Daniel Craig en “Casino royale” mientras que la nueva aparición cinematográfica del Capitán América ha caído en Joe Johnston, director que no hace tanto fue vilipendiado por afrontar una nueva versión de el hombre lobo.


Bien. Visionadas las dos películas muy pocos pueden discutir que la vencedora por K.O. es “Capitán América, el primer vengador”. Y esa victoria se centra en el guión de uno y otro film. Dejando aparte el panfletismo proamericano del personaje de la Marvel, la película que relata el origen del primer vengador ha conseguido captar el espíritu de los cómics. Sus guionistas han sabido encajar con más aciertos que errores (que los hay) ese espíritu (incluso en ese aire retrofuturista que consiguió que no se me fuera de la cabeza durante el metraje el arte gráfico de Jim Steranko) y han sabido hacerlo llegar al espectador de forma que, más o menos, ese espectador quede implicado con la película.


Tampoco hay duda que la historia es bastante simple pero eso no le impide que sea efectiva sin perder el respeto ni hacia los personajes ni hacia el espectador. Luego podemos entrar en otros detalles como el ridículo  e innecesario pasaje en el que el Capitán se enrola en el ejército para pedir fondos, el archisabido origen del héroe paupérrimo que finalmente se convertirá en el emblema de la segunda guerra mundial o el pobre clímax final aunque aquí la culpa estriba más en la torpe mano de Johnston que en unos guionistas que saben darnos la de cal sin olvidar que la película no es más que un pretexto para el gran evento marvelita del año 2012 y que no es otro que la primera aparición cinematográfica de The Avengers de Joss Whedon (si el amigo Joss se basa en los cómics de Mark Millar y Bryan Hitch, prepárense para algo espectacular).


El potencial de “Green Lantern” y sus también muchos años de historias, la llegada de la infografía a los efectos especiales y que su casa madre, Warner Bros., haya creado esa joya del cine titulada “Dark Knight” hacía presagiar una buena traslación a la gran pantalla del guerrero esmeralda y su universo, más todavía cuando en los Estados Unidos, dicho universo está en manos de un guionista de talento y conocimientos como Geoff Johns.


Nada más lejos de la realidad. No sabemos si Martin Campbell es tan buen director como nos quiso hace creer en “Casino Royale” pero no ha sabido o no ha podido levantar un fiasco guionístico como el de “Green Lantern”. Dejando de lado los efectos especiales que también dejan que desear, el gran hundimiento de la película estriba en un guión sin más ideas que la presentación de más y más personajes, por ejemplo el resto de los Green Lantern Corps son dibujados con un trazo rápido y grueso (Killowog y Tomar Re, además de Siniestro, aportan lo mínimo a la película)


y con muy poco acierto y corazón (¿en que se parecen el personaje cinematográfico al Jordan de los cómics?) y marcado (dicho guión) por el desconcierto (tal vez desconocimiento) del universo Green Lantern por parte de unos guionistas que sufren ese virus al que desde aquí hemos denominado “efecto acumulación” y que traba el discurrir continuo de la trama de una película y que queda fuertemente marcada en el distanciamiento que “Green Lantern” genera hacia los espectadores que ven discurrir las diversas e innecesariamente alargadas secuencias con más aburrimiento que otra cosa, algo de lo que también se contagian los mismos actores desde Ryan Reynolds


(parece mentira que sea el mismo tipo que protagonizó “Buried”) hasta el mismísimo Tim Robbins que se encarga de poner la mano para recibir el cheque y poner su rostro en un intento de dar un cierto caché a la película en uno de sus personajes más olvidables y también más innecesarios que tiene este fallido proyecto “deceero”, todo lo contrario que sus contrapartidas en “Capitán América” que saben en todo momento el terreno que están pisando y sino que se lo digan al mismísimo Tommy Lee Jones que vuelve al terreno superheroico tras su deleznable Dos Caras en uno de los Batman dirigidos por Joel Schumacher y que se lo pasa cañón o a un joven Chris Evans que humaniza y endiosa a su personaje cuando realmente toca.


P.D.: De todas maneras y a falta de visionar la nueva versión de Conan, señalar que la película de superhéroes de este verano lleva por título “X-men, primera generación” o como un buen guión es trasladado a la pantalla por un director que sabe perfectamente lo que se lleva entre manos (Un reto como es superar los “X-men” de Bryan Singer), como unos actores saben recoger la idiosincrasia de los personajes) y como actores de renombre saben supeditar su egolatría a los personajes que les ha tocado interpretar:  lo de Kevin Bacon interpretando a Sebastian Shaw, el líder del club Fuego Infernal” es para quitarse el sombrero, sin desmerecer a Michael Fassbender como el nuevo Magneto que hace olvidar a sir Ian McKellen.

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miércoles, 29 de junio de 2011

"PRIMOS": Qué suerte de familia


Que quieren que les diga. Personalmente, en esto del cine y con el tiempo, me he acostumbrado a pedir a una película aquello para lo que ha sido realizada. Dicho de otra manera: si una película como "Zohan, licencia para peinar" me hace reir y pasar un buen rato, tengo más que suficiente. Algo así me ha pasado con la última y muy refrescante película (y no lo digo por las zambullidas del personaje interpretado por Antonio de la Torre) de uno de los mejores directores jóvenes de nuestro cine: Daniel Sánchez Arévalo, al que aún muchos no terminan por querer ensalzar.




Y desde nuestro blog, nosotros sí queremos hacerlo. Tras el rotundo éxito de "Azuloscurocasinegro" que, recordemos, se convirtió en un éxito de crítica una vez la película iba lanzada en taquilla gracias al fenómeno de boca a oreja entre el público, muchos descubrimos a un autor de talento que muy inteligentemente era capaz de aunar tragedia y comicidad a un mismo nivel. Después del fiasco comercial de "Gordos", Sánchez Arévalo ha vuelto a mezclar la comedia y el drama pero en este caso, dándole la vuelta a su primera experiencia cinematográfica en el largo ya que su tercer film, "Primos", es principalmente una comedia aunque su autor no abandona los tintes dramáticos... por llamarlos de algún modo.




Que la primera escena de "Primos" nos recuerda el inicio de "Traumatología", uno de sus cortos, es claro indicio de por donde van a ir los tiros en esta nueva película. Acercándose a la nueva comedia americana pero sin abandonar los toques cañís y olé, Arévalo se monta una comedia gamberra, burra y bruta conducida por tres personajes, los primos a los que alude el título, que se van a Comillas en busca de la chica que diez años antes desvirgó a uno de ellos, un "uno" que ha sido abandonado al pie del altar. Hay que decir que Sánchez Arévalo no intenta engañar a nadie. Su película gustará al espectador si entra en su juego, si entra en su misma onda y se deja llevar por las memeces continuas de todos y cada uno de los personajes, cada cual más desubicado. Desde el novio abandonado con una empanada mental de no te menees, hasta el hipocondríaco, recién llegado de la guerra de Afganistán, todos los personajes y situaciones están pasados de vueltas, lo suficiente para encadenar una serie de sketches de mayor o menor valía que levantan el vuelo gracias a dos cualidades: los relampagueantes diálogos cocinados por el director y la labor de los tres actores protagonistas que saben estar en sus respectivos papeles como si hubieran nacido para ellos.




 Y es que Quim Gutiérrez, Antonio de la Torre y Raúl Arévalo, llevan con Sánchez Arévalo desde sus inicios. A ellos se les añade un enorme Adrián Lastra.Todos ellos viven y disfrutan sus papeles y sus diálogos, todos consiguen conectar con el espectador y crear unos personajes tan zumbados que rebosan humanidad dando alas a una película tan difícil a la hora de conseguir lo que se propone. ¿Quién era el que decía que el género cinematográfico más difícil de todos era la comedia?

Puede que "Primos" no consiga hacer que Sánchez Arévalo sea considerado uno de los grandes del cine español (tiempo al tiempo) pero lo que si ha conseguido es refrescar la tontorrona comedia española actual cinematográfica que bebe de la multitud de series televisivas que por doquier pululan por nuestra caja tonta.
Sólo por eso, aunque hay otras muchas razones más, defendemos desde aquí una obra como "Primos" delirante visión de un director tan divertido como logrado que sabe beber de las fuentes de algunos clásicos (impera en "Primos" un aire de slapstick) y acercarla a la última hornada de cómicos norteamericanos tipo Ben Stiller y compañía y salir realmente airoso del desafío.

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lunes, 20 de junio de 2011

LOS PRIMEROS ESTRENOS DEL VERANO



Que los chavales dejen de tener "cole" hace que este viernes llegue a nuestras pantallas la divertida secuela "Kung fu Panda 2". Nuestro queruido panda, convertido ahora en el guerrero del dragón, se enfrentará a un nuevo enemigo que planea, como no, la conquista de China. Pero lo peor vendrá cuando Po deba enfrentarse a la verdad de sus orígenes. ¿O alguien podría creerse que el padre de un panda era un ganso...?
La Dreamworks, sabedora de la capacidad de Pixar, ha encontrado su propio camino en esto de la animación en 3D, con películas de verdadero entretenimiento y con unas historias muy bien hilvanadas. Sus pelis no pasarán a la historia pero saben hacer pasar un buen rato.



Que a Jean Pierre Jeunet le falta la chispa de mala leche que le otorga su viejo amigo Mar Caro (Delicatessen o La cudad de los niños perdidos) no quita un ápice para que demuestre que es uno de los directores más subyugantes, estrafalarios, cargantes, arriesgados y acaremelados y que sabe llegar al espectador con sus historias y sus personajes. Suyas son "Amelie"o "Largo domingo de noviazgo y ahora nos vuelve con "Micmacs" una rocambolesca historia protagonizada por Bazil, un tipo que no es que haya tenido mucha suerte respecto a las armas (lleva alojada una bala en la cabeza). Decidido a vengarse, se une con un grupo de amigos más estrafalarios que él, para destruir la empresa de armas que tantos "quebraderos de cabeza" le ha dado últimamente. Y sí, sale Dominique Pignon, musa (mejor dicho muso) de Jeunet.


Aquellos que gusten de Ricardo Darín tienen una nueva posibilidad de disfrutarlo en "Un cuento chino" donde el actor argentino regala un papel de ermitaño, un tal Roberto, de profesión ferretero, que se dedica a coleccionar noticias curiosas y que curiosamente se verá envuelto en una de ellas cuando conoce a Jun, un chino que busca a su tío en Buenos Aires y al que han robado. Ermitaño pero de buen corazón, Roberto acogerá en su casa al chinito y le ayudará en busca de su familiar.


Ojo al dato. "Algo prestado" es otra de esas comedias románticas en este caso protagonizada por Kate Hudson que aportan más bien poco a esto de promocionar el séptimo arte. Y es que la historia de Rachel, que en su fiesta de cumpleaños se lanza hacia su amor de uinversidad aun a sabiendas que está supercomprometido con su amiga del alma, es algo que no da para mucho... por lo menos original.


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lunes, 11 de abril de 2011

PEQUEÑO HOMENAJE A SIDNEY LUMET


Sydney Lumet es (porque siempre lo será) uno de los directores pertenecientes a lo que se ha dado en llamar la generación de la televisión (Martin Ritt, George Roy Hill, John Frankenheimer o Stuart Rosenberg entre otros). Tiene que ser difícil para un director ser recordado por su primera película, una película por cierto que trata uno de los temas recurrentes en su carrera: el sistema judicial: Teatro hecho cine en “Doce hombres sin piedad” 


Una obra que luego fue representada en España en el famoso programa “Estudio 1” con nombres de la escena como José Bodalo (en el papel de Henry Fonda) José María Rodero, Jesús Puente o Manuel Alexandre. Sus siguientes películas también tiene que ver con el teatro ya que se basan en obras de Arthur Miller como “Panorama desde el puente”, de Eugene O`Nelly como “Larga jornada hacia la noche” protagonizada por Katharine Hepburn o “Piel de serpiente” de ese maestro del teatro desaforado, Tennesse Williamns, una película protagonizada por Marlon Brando y Ana Magnani y que se basa en la obra teatral “La caída de Orfeo”. 


Lumet ha sido, y es, un director crítico y comprometido con su tiempo. Suya es una película como “La colina”, un relato antibélico muy poco conocido pero que podría estar a la altura de otras películas más famosas sobre este tema como “Senderos de gloria”.


Al igual que en “Aritmética emocional”, Lumet también trató el dolor de las consecuencias de haber sobrevivido a los campos de exterminio. Y lo hizo a través de “El prestamista” una de sus más duras películas donde Rod Steiger, después de sobrevivir a los campos de exterminio, malvive en un negocio de préstamos donde la reja que le separa de sus clientes es una clara metáfora del aislamiento emocional que lleva Nazerman, el personaje, en su interior.


Otro de los temas a los que ha recurrido este director es el de la corrupción policial. A él le debemos algunas de las mejores películas que se han rodado sobre este tema: “El príncipe de la ciudad” o las más recientes “Distrito 34: corrupción total” o “La noche cae sobre Manhattan”. También sobre la corrupción policial trata una de sus películas más famosas.


La historia de “Sérpico”, el policía que se enfrentó a la corrupción de sus propios compañeros. Una película tan famosa como “Tarde perros”, ese atraco al banco que tantas veces hemos visto en el cine que termina saliendo mal.


De todas formas no todo puede ser bueno en una carrera tan larga y prolífica como la de Sydney Lumet. Finales de los años 80 y principios de los años 90 dieron lugar a películas que parecían presagiar el agotamiento de Lumet. Fueron los tiempos de “A la mañana siguiente” con Jane Fonda, “Negocios de familia” con Dustin Hoffman y Sean Connery, “Una extraña entre nosotros” una copia mala de “Único testigo en el mundo hebreo con Melanie Griffith, o aquel pastiche titulado “El abogado del diablo” 


Sin embargo, y con 83 años, Sydney Lumet nos ha vuelto ha dar una lección de vigor narrativo a la hora de empuñar una cámara con “Antes que el diablo sepa que has muerto”, sabiendo adaptarse a la modernidad del cine de ahora y a un guión de Kelly Masterson que sabe hacer suyo, de acercarlo a su forma de entender el cine. Y para acabar. Recomendar una película como “La ofensa” protagonizada por Sean Connery dando vida a un veterano policía que busca exorcizar a sus propios demonios intentando atrapar a un pederasta. O como una película con todas las trazas de un thriller se convierte, por arte y magia de Sydney Lumet, en un profundo y doloroso estudio de la psicología humana. John Huston dijo de ella que tenía la mejor media hora final que había visto en su vida. Una película muy desconcertante que demuestra, muy a las claras, el tamaño de Sydney Lumet como director.


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